sábado, 12 de agosto de 2017

60

Agosto 60

Llegas a mí
cuando me asedia una tristeza  inexplicable
en este destiempo en que las sombras
reviven sus pulsos por mi bosque
con sus viejos crujidos en roman gotic
en las tapias. El nombre de mi calle
es Amargura. Me llegas sedosa y lumínica
alumbrando de caricias mis umbrías,
habitando los huecos de mis lengua,
la crónica mudez de mis palabras.
Me llegas, amor, damadenoche,
aroma de rosal y de salitres,
de viento que rebrota por las venas
para hacer de su frescura un alivio.
Me llegas en mi noche solitaria
alertando mi adicción por los velámenes,
mis ganas de buscarme en otros credos,
el ímpetu de raer con mi liturgia
de versos sin futuro
el plomizo rezón al que me ato.


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