lunes, 7 de agosto de 2017

28

Agosto 28

De nuevo este milagro de la sal
y de las luces dorada del ocaso
adornando mi tierra. Fuego tú
que de tus labios carmín
me ardes desde la paz hasta el sofoco
agitando mi crepúsculo
como en un canto a la alegría.
Otra vez mañana, estoy  seguro,
dudaré sobre esa veracidad
de saberte cierta.


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