lunes, 24 de julio de 2017

81

Disteclias 81

Tengo las manos rebosantes de guerras
cada tacto me supone 
una batalla contra el hambre
que soporta los niños que ya fui.
Mis nombres recorren cada día
como entes anónimos sin ganas
las calles solitarias de mi sangre y no tengo
recursos para erradicarlas del tedio.
La casa que me habita la memoria
se apaga las risas entre cipreses
y me crecen grietas en las retinas
como inmensas honduras de tristezas.
Quisiera que mis manos y mis dedos
cercenaran mis guerras y mis batallas
para así acercarme impoluto
a ese abismo que me aguarda cada noche.


.
Publicar un comentario