lunes, 31 de julio de 2017

115

Disteclias 115

Pirámides de sal
como de infinitas avispas
que jugaban por la piel
desnuda de aquel niño.
Qué tardes tan felices
bajo un sol de espanto
construyendo tu cúspide
de soles diminutos.
Recuerdo, aún hoy en día,
el fulgor de tus cristales,
la tarea laboriosa
de fingirnos arquitectos
de torres indestructibles.


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