martes, 27 de junio de 2017

XCVII

Gruñido

Te haces en el rostro 
el perfil de los inviernos
hasta evitar la sonrisa,
tuerces el entrecejo
y omites la palabra
como si fueses
una venus de granito.

¡Ven, aquí, que a esta hora
de los desamparados,
te quiero arrancar
un grito de pasión,
un ramo de gemidos 
y si acaso tengo suerte
algún que otro orgasmo!

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