domingo, 18 de junio de 2017

LXII

Onírico imposible

Ahora te imagino
en esos territorios de la onírica
en que el salto al vacío
es inevitable y del vértigo nauseoso
que te induce a las raíces
crecen alas en tus manos
y caricias imposibles por tus dedos 
como dos contradicciones
que te llegan
para exorcizar las anclas y los rezones,
las piedras que te atan a las piedras,
las rutas que acaban a un metro
de tu casa.

Ahora te imagino
soñando que me vienes sigilosa
y te cuelas entre mis sábanas

me 
pecas.

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