martes, 11 de abril de 2017

43

6

Te haces cotidiana en  mis noches,
me recorres la vida como si siempre
hubieran sido mías tus palabras,
te haces a mis jardines y trasminas
tu aroma hasta mi piel. 
Siendo distancia y deletérea
te siento presente y palpable
trasunto de una diosa
que me salva de esta soledumbre
que me late. Habitas mis corduras
y mis demencias
y en mis noches tenebrosas
y en mis insomnios
te vuelves deseo y caricia,
extensa magnitud
de luna llena,
marítima mujer
de los ensueños.

.

Publicar un comentario