jueves, 6 de abril de 2017

28

Futurible

Después de este color dulce y celeste
con que se adornó el día, después
de la templanza del aire en la arboleda
y el bullir de los gorriones en el patio,
después de la paz de mi océano
que pospone su hambruna
quizás para otro siglo, después de la tarde
que urde granates y  crepúsculos
cargados de misterios,
después
otra vez el viento serpenteando
por las venas, otra vez las bandadas
de arenas voladizas,
después
otra vez
la
noche,

a
m
o
r

de lo imposible.

.
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