domingo, 5 de marzo de 2017

ñ

Certezas

Ellos, amor, también saben
del hedor que el invierno deja en la memoria,
de los fríos que se adentran en los huesos
cuando los jardines se apagan y de esta podredumbre
que aparece en el rostro
de los desafortunados
cuando los líderes se ofuscan
en el rictus de las fosas, en el mal de los fusiles,
cuando pervierten sus discursos hasta la náusea
o se desdicen de sus cánticos. Ellos, amor,
también saben
del dolor que nos causan
cuando en las noches solas
nos dejan sin refugio,
cuando las hambrunas se infectan
en la sangre de los nuestros,
cuando vienen a buscarnos
los otros justicieros, los de la otra verdad
irrebatible.
Ellos lo saben, amor, desde otros territorios
más seguro, desde otros climas
más benignos, desde el color de los palacios,
desde esos paraísos
prohibidos
para nuestros hijos huérfanos. 
Ellos lo saben, amor y sin embargo,
aquí estamos,
expectantes, pendientes 
de matarnos por ellos.

.
Publicar un comentario