domingo, 12 de marzo de 2017

9

Contrastes

Y ahora tú, amor, cargada de distancias,
absortos tus sueños en otros parajes
tan lejanos como la más lejana nebulosa,
paseas ensimismada entre las piedras
de ese antiguo viaducto
que te acerca a tu destino. Y yo,
amor,  en esta cárcel de árboles dementes
y de flores recién vivas que se evaden
tan pronto con los vientos
dócilmente me someto a tus amnesias.
Y yo, amor, aquí 
entre la mar y el asfalto,
entre el azul y el oscuro
contraste del domingo
de guardar,
de guardar
a
ti
te aguardo.

.
Publicar un comentario