jueves, 23 de marzo de 2017

41

Maremagno

No tengo lucernas que me alumbren
en esta noche umbría ni luna que ilumine
las sombras de mi bosque. No tengo
faroles en mis jardines que espanten
las fieras deletéreas que asolan los rosales
ni se encienden los neones de las calles
en plena madrugada para que vibren los solos
un poco de mañanas. Y en estas negruras
ilimitadas que brotan en mis mares
no existen destellos de esperanza ni los brillos
que desprende el oleaje se instalan
en los ojos de los ahogados. Siquiera
las almas que nos llegan en busca de sus sueños
vislumbran una bujía que les guíe.

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