viernes, 10 de marzo de 2017

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Insinuación

No hables, no me digas, no te muevas
permite que mis manos te recorran despaciosas,
que te busquen las equis del tesoro, la luz
que se encienda con pensarme. Deja que te lama
los contornos, que juegue con mis labios
por tus núcleos y que se haga en ti
la alegre sinfonía de los gozos. No te evadas
de este instante en que te imagino
ardida y ardiente como un cielo
del que brotan espasmos y lloviznas;
acércate a mis latidos, a este clamor de un poema
que tiene vocación de seda pura.
Flor de la pasión que refloreces
entre mis dedos, abre tus pétalos a mi tacto
y desborda tu pasión en mis palabras.


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