viernes, 17 de marzo de 2017

24

Enredo

Con la mar altiva y turbulenta,
con la tarde investida de nuevos vendavales
entre mis pinos, con el antiguo aroma
del café y los jazmines, con el suave ocaso
que devino en mis costas descarnadas,
con las amenazas de lluvia
que anuncian los meteorólogos
y que aún no se han cumplido
y con estas ganas inmensas de besarte,
amor mío,
transito la noche desde aquí
hasta mi insomnio
y te escribo
y te escribo desvaríos,
quizás
los últimos desvaríos
que
te
escriba.

.
Publicar un comentario