lunes, 6 de febrero de 2017

XXXV

XXXV

Hay cartas por mandar hasta tus sueños,
versos que escribirte si la lluvia
acapara el sonido de tus noches. Aromas
que la tierra te regala si la hierba
se siega a media tarde. Hay signos
que anuncian las tormentas
de tu boca en mis labios y puntos cardinales
que me anuncian el exacto recorrido
por tus ingles. Hay mañanas relucientes
para verte inmersa en la seda de un océano
y carmines sustraídos a las rosas
que reluzcan de esplendor en tus mejillas.
Y hay besos insaciables que te guardo
por si fuera que quisieras hacerlos tuyos.

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