lunes, 6 de febrero de 2017

XXXI

XXXI

Estás ahí, al borde de mis dedos,
inasible estás, niebla que se densa
ante mi vista. Estás ahí, tan próxima
como el mar que alimenta a la bruma,
como el agua inaprensible estás
ahí,
tan cercana
y no obstante
te escapas
de mis manos, mujer
escurridiza.

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