jueves, 9 de febrero de 2017

XLVI

XLVI

Como a mí no me agrada
cierro la puerta, acantono los muros,
sello las ventanas que me dan a las ciudades
y finalizo los inviernos
que agredan a mis jardines.
Como yo estoy a salvo
huyo de tus riesgos, dimito del peligro
que acecha a los otros,
los dejo a la intemperie
porque yo estoy a salvo
proscribo de mi patria
a los que se duelen sin patrias, alejo de mi bosque
a los que vagan sin sombra, me olvido de tu hambruna
y me aferro,
me aferro fieramente a esta esclavitud
de estar a salvo.

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