sábado, 18 de febrero de 2017

XCV

XCV


Hasta aquí, hasta esta lejanía
de la urbe, llegan sus luces macilentas,
el rugido nocturno de sus calles despobladas
contaminadas de asfaltos, ahítas
hasta la náusea de cementos. Hasta aquí,
hasta este deslugar de las salinas
llega la pureza neblinosa de los cielos,
el suspiro silente del Levante por los árboles,
el ir y el venir de los gatos 
a sus amores noctámbulos.
Hasta aquí, hasta esta soledad de las mareas,
la luna, acude esta noche y alumbra,
pobremente, la grave asistolia en los rincones
de las rosas, de las plumas arrancadas para el vuelo, 
del magma de seroja que habita en las cunetas.

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