sábado, 18 de febrero de 2017

XCI

XCI

Tienes en tus dedos fabriles
una rueca de caricias insospechadas,
sabes que la seda que te nace
de las manos
se me hace adictiva. 
Y me llegas en las tardes salitrosas
de mis días nítida y pura
como el agua que la lluvia
derrama en mis bosques. Eres
generosa y optimista y eres,
eres...
la brisa que se adentra
sigilosa en mis noches
y me conmueve.

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