sábado, 11 de febrero de 2017

LVII

LVII

La dulce palabra del que aduce 
el fin de las hambrunas, el inicio
de la paz para los mundos, 
el último suspiro de las guerras,
el brote del amor en los desiertos
corazones de los autarcas.
Las tiernas promesas de los líderes
que juran eternas primaveras en los suburbios
en que los nadies subsisten
a las tiernas promesas de sus líderes. 
El canto del jilguero en las mañanas
de todos los mañanas, es mi lema,
no temáis, hoy es hoy.


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