lunes, 2 de enero de 2017

6

Mutación

De la enormidad de fulgores que nacieron
con el Sol en las salinas ya no queda nada.
Ni un resquicio de luz, ni el nítido celeste
de los cielos en estos fríos antes del ocaso,
ni el ligero arcoiris de la sal en sus montículos.
De la densa claridad de este día
no me queda nada, las sombras y el granate
del crepúsculo ya lo abarca todo.


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