sábado, 10 de diciembre de 2016

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Sugestión

Como una sierpes suave por la espalda
este escalofrío de la noche oscura
con estrellas magníficas titilando hermosas
y totalmente inalcanzables
en el borde marítimo de mis sueños.
Como la seda cálida, cálida y suave,
que se me azoca en las manos
cuando pienso en tus muslos
este recorrerte en el ocaso
con la finísima arena,
con el cielo sangrante,
con el aire leve,
acariciando mi rostro, tú,
metáfora venéfica
que amaso en las horas
latientes de mi insomnio,
mujer que me recorre,
tú, febril y deseable
en mis solas madrugadas;
tú, diosa y utopía,
que vives en mis églogas
para seguir creyendo
que en cualquier instante mágico
llegarás a mis otoños
para deletrear un te amo.

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