martes, 4 de octubre de 2016

Octubre 4

1

Estoy cansado de los discursos falaces,
de las palabras huecas como de oropeles pomposos
y de este discurrir imparable hacia el invierno.
Estoy cansado de la rectitud del camino
sin otra disyuntiva que la abulia enfermiza
y de las calles frondosas de decrepitud y de lutos.
Estoy cansado de la hojarasca que viene,
de la humedad en los irises,
de la sequedad en las lenguas,
estoy cansado,
sinceramente, muy
can
sa
do.

.
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