domingo, 11 de septiembre de 2016

Septiembre 11.1

Irreflexión

Como si nada, seguimos la tortura.
Las calles se despiezan con los niños jugando
a ser niños. Quedan sus brazos y sus ojos
esparcidos en las aceras. Uno va, se recompone.
Recoge su mandíbula y muerde una manzana.
El mundo está podrido aunque él no lo sabe.
Esto no es un paraíso. Oid de las serpientes
sus discursos venéficos.




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