miércoles, 28 de septiembre de 2016

Septiembre 28.3

Sinsentido 6

Aunque el mundo, mi diminuto  mundo,
discurra entre la paz de los jardines
y el canto armonioso del jilguero,
entre la dulce ebriedad de los naranjos
y el displicente zurear de las palomas;
aunque el aire salitroso nos anegue
los pulmones y la mar nos ilumine
cada día con sus brillos,
aunque latan cadenciosos en el paisaje
los soplidos del Levante o del Poniente
y nos hielen los ventrículos o nos turben
la razón con sus demencias, aunque
no existan sobresaltos ni filosos
combates por mi algaba,

tú me dueles.

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