miércoles, 28 de septiembre de 2016

Septiembre 28,3

Sinsentido 5

Yo, tan terco, tan perseverante
hallé a la mujer proscrita del amor,
la en verdad nunca amada, ese espíritu
constreñido en un cuerpo hermoso
que el mundo temía y yo, lo confieso,
bordeé sus murallas, derruí sus torres
con el canto de una noche de jazmines,
con la luz genista de la tarde aquella,
con la flor de la verdad en cada verso.
Yo... yo... 

¿O acaso no fui yo sino que fui yo
el rescatado...?

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