martes, 27 de septiembre de 2016

Septiembre 27.2

Sinsentido 2

Se oye, aún se oye, la cadencia crepitante de la lluvia roturándose en la acera. Un fulgor dorado recorre la calle Mayor desde mis pies hasta la torre, la torre sobria y enjuta abierta a las calmas y a los temporales, a la paz de la plaza, a la guerra de los niños, a los sentimientos cristalinos y a los oscuros. La vieja torre de todas las citas, de todos los besos, de todas las esquinas y de todos los murmullos. La torre tuya y mía. A las 9, siempre a las 9, en cualquier tiempo, a cualquier edad, con cualquier clima, con todas las emociones bullendo por las venas. A las 9 de la noche en la torre, en ese rincón tan nuestro, junto a la damadenoche tan nuestra, con los zureos tan nuestros, pase lo que pase, pero no, no apareciste.

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