jueves, 22 de septiembre de 2016

Septiembre 22.2

II

En este espacio de la luna que decrece y el viento
se conciencia de mutismo, respiran sus silencios los reptiles,
titilan a lo lejos los faroles y agoniza resignada la ciudad
como un ente que vencido se desarma. En este espacio
de arbustos y de pinares, de salitres y de mares cadenciosos,
es la vida un irse destruyendo en la rutina
siempre que los ojos se te apaguen y la lengua y los oidos.
No existes, me confirmo, pues no sientes.

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