sábado, 17 de septiembre de 2016

Septiembre 17.4

Fárrago

No me quedan pretéritos perfectos
para describir tus labios, 
ni aprendo a conjugar  los subjuntivos
con algo de coherencia, perdona que  te diga
que el otoño se me acerca  a las manos
irremediablemente.
No sé si estas calumnias de que soy
un monstruo por tus mapas serán ciertas,
más quisiera, ni que el sol de septiembre
volverá a refulgir como en agosto, no sé
si por tus islas remotísimas, algún ente
fraudulento navegará tus muslos
o si existen príncipes malvados
que me imiten por tu ombligo,
sé, sin embargo,
que
te
sueño,

que
te
sueño.

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