domingo, 11 de septiembre de 2016

Septiembre 11.3

Desubicación

Con la cadencia de un beso en sus hojas
vibra tenuemente el limonero y expele el dulcífico
aroma de sus venas. El aire, de brillo y de cristal,
siembra de reflejos los jazmines. Ángeles,
bandadas de gorriones hacen filigranas en la arboleda
decorando las horas de calma y de misterios.
Unas gotas respiran la girándula sobre el estanque inmóvil
y otra vez el mediodía se hidrata de inmensos arcoiris.
Vendrá tras estas fiebres, más adelante,
el bello decaer de nuestra estrella, vendrá su rojo sangre
a colorearnos los cielos; vendrán las sombras claras
que sobre la mar se posan a apaciguarnos los  irises.
Vendrá, amor vendrá la hora exacta de soñarnos.

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