miércoles, 31 de agosto de 2016

31 agosto 3

III

Y descubrirte frutal y urbanita y trigo en la piel
y en la palabra: tormenta y febril alevosía y prisas
y desazón y un lugar para herirnos los dos a dentelladas
y descubrirte de mar y de ventisca, de pupilas y pasión
tan asesinas que me quise alojar en tus colmillos
y descubrirte de sal y de almíbares, de líquido sentirte
entre mis brazos y descubrite de adiós, de hastasiempres,
de acaso un nunca más te lo diría, te lo prometo. 
¿Tan grave fue tu mal que lo olvidaste?

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