sábado, 21 de mayo de 2016

21 de mayo III


Confesión

Cuando quieras, amor, cuando la suerte
decida que mires hacia mi casa, cuando
la mar decore tus perímetros con tormentas
de verde y de brillantes como una ninfa de luz  que hallase su norte
entre mis brazos; cuando el Sol de mayo
que ahora predice fuegos volcánicos
para mis besos mitigue su coraje; cuando al fin tu ruta
se enlace con mi ruta y me descubras como un ente posible;
cuando tú quieras, amor,
cuando tú quieras,
soy el rompiente,
soy la playa
donde revives,
soy el silencio
cuando lo elijas,
el bosque plácido
que sabe a siglos,
la turbamulta
que ahora sucede
en plena noche
y no es noticia,

soy el que espera,

el que siempre espera.

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