viernes, 5 de febrero de 2016

5 de Febrero

Engaño III

Cae la noche como un fulgor de sombras
apaciblemente inquietas, cae con su mudez de solo
proscrito a los silencios y sobre mi bosque gélido,
abiertas sus veredas al infinito, plasmados
en sus fibras los crujidos de los sueños,
tirita constreñido el Levante
a la sobriedad de  las tapias,
al tremor de la arboleda,
a la extensa pesadumbre de los astros,
y el rastro de las luces
y los signos latientes en las retinas
que ahora se ocultan
entre el sibilar del viento
y la tristeza del mundo,
volverán mañana,
sí, 

quizás
ma
ña
na...

.
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