sábado, 18 de octubre de 2014

XXVIII

Los campos de esta luz que nos renacen
abiertos enteramente a sus otoños
se pueblan de seroja y de reflejos
como ferias de gentío y multitudes
en que todo es profano y alegría. Ascienden
salamandras por los pinos como 
expertos saltimbanquis de la vida
y trinan los verdones en las cúspides
de este tiempo. Aquí existe dios
al menos
ahora.

.
Publicar un comentario