sábado, 18 de octubre de 2014

XXV

Soy un tipo, lo confieso, enfermo de melancolía,
digamos que, cuanto menos, soy un tipo alegremente triste
que sobrevive a todo, hasta ahora, con los inviernos
clavados hondamente en la memoria, con mis naufragios
perdidos en las honduras de los ojos y exiliado de las urbes,
soy un tipo, que sobrevive cursimente entre pinos
asombrado del silencio de mi bosque, de la paz de los reptiles,
admirando el vuelo cadencioso de los pájaros
mientras el mundo se aniquila entre el bullicio en los palacios
y la inmensa miseria de los hombres.

.
Publicar un comentario