domingo, 12 de octubre de 2014

II

No existe, me cuentas, la página en blanco.
No existe para  quien vuela en sus noches
hacia paraísos perdidos o para quienes sacian
sus hambres de amor en los labios
de las personas que aman, incluso
para los que dibujan en sus ojos
edenes ficticios pintados de diosas
o para los que se arden
en ganas de tenerte en sus brazos
pero para los que eres la Venus de Milo
o vivimos la calma de estas parameras
de tedios mortales, de aroma de  rosas,
de tragedias distantes, para estos
que  habitamos la calma de los  cementerios,
la página en blanco,
la página en blanco...

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