viernes, 26 de septiembre de 2014

80

No, no diré, en esta mañana no,
no diré de los niños que juegan
a la guerra cada día y que se disipan
indefectiblemente
sin que nos importe mucho. No
hoy no diré, en esta mañana no,
de las madres que arrastran
sus tragedias entre los brazos
como si fueran tesoros, de sus lágrimas
inútiles, de las hambres de los viejos
no hablaré.
No, hoy no, de los hombres que vuelven
a retomar las armas
para morir en sus tierras dignamente...
Como si la muerte tuviese, fuese donde fuera,
alguna dignidad


para los muertos.

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