jueves, 18 de septiembre de 2014

59

Pero tú, mi amor, cuanto te vayas lejos,
cuando te adentres en los farragosos mundos
de las melancolías y te duelan profundo
los profundos silencios y no oigas el siseo del aire
en los jazmines ni el repicar de los pájaros
en mi bosque solo o cuando de tanta apatía
me renuncies mil veces y al final decidas
que no te merece la pena acudir al rescate
de esto que soy, entonces, al menos,
lee los besos que te dejo en los papeles,
los himnos que susurro con tu nombre,
las vidas que he arruinado
por amarte.

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