martes, 16 de septiembre de 2014

43

Y entonces
cuando sucedan los tiros y el pánico
inunden las calles de los pueblos,
cuando las gentes, 
aturdidas y temerosas
o airadas y vengativas,
no hallen las razones para ésto,
qué harás entonces,
qué con tanto odio,
qué con tanta sangre,
qué harás
sino dejarnos
a todos en las trincheras
con las miradas desnudas,
con las manos llagadas,
con nuestros hijos agónicos
qué harás
si ya es tan tarde.

.
Publicar un comentario