lunes, 17 de diciembre de 2018

52


52

Queda así
demostrado el beso
prendido de la ausencia.
Rasga con su ímpetu
la soledad que nota
en su calidez deletérea,
por más que tú
presientas que existo
no sabes todavía
el sabor de mi savia.

.

51


51

Decidme en qué sur
debería habitar
para habituarme a su soplo.
Ahora, en este lugar
no existes y sin embargo
hoy
tras tanto silencio
siempre se te aguarda,
viento de Levante
con tu locura intrínseca
contagiosa y seca.

.

50


50

Es un rastro en el aire
su cuerpo exiguo. Su estela
hace giros inverosímiles
hasta llegar a su nido
para saciar el hambre
de la estirpe que le aguarda.
Miradlo como el hijo de Ícaro
que sobrevive a los soles.

.

49


49

Y el faro, esa  luz que en la noche
me señala el ritmo de la costa
para evitarme el abismo.
Defínanlo como un dios que me salva.

.

sábado, 15 de diciembre de 2018

48


48

A veces soy un ser calamitoso,
me añado a la oquedad de las umbrías,
al sonido de la nada, al color pobre de los tedios.
A veces soy un ser
sencillamente un ser
disconforme con sí mismo
y con el mundo
y con las partes absolutas
de todos los universos existente
y contigo, sí,
a veces estoy disconforme
incluso
con eso que tú sabes.

.

47


47

Pretendo extraer de un lago sin alma
algo que defina la belleza, el ritmo,
el mensaje,
la esencia principal de la poesía.
¡Imposible!

.

46


46

Una luz lejana que se apena,
un grito inaudible
que siquiera me sucede, un canto
de pájaros que trinan silbos de cristal,
un color que se adhiere
a las miradas tristemente,
un latido que me atrae hasta tu puerto
y un sueño que me acerca al naufragio.

.

45


45

El quince de diciembre, en este pleno
otoño que lentamente se desvahe,
ha lucido cristalino. Cristalino y azul
y marítimo y dorado. En este día
de un otoño que lentamente se  disipa
han regresado los fríos a mi casa.

.

viernes, 14 de diciembre de 2018

44


44

Lo confieso: No tengo nada que decir.
Quede constancia. En esta noche de Luna
que revive pobremente, de fríos
acantonados entre los árboles,
de siseos sospechosos en la grama;
en esta noche, amor mío, lo confieso,
no tengo nada que decir,
quede constancia.

.

43


43

Por las fechas de diciembre la nostalgia
acaricia con sus dedos de Levante
los acres corazones de los hombres.
Los que vagan desde aquí hasta el ocaso
con la áspera amargura del marino
que abandona en un naufragio
a sus amores.

.

42


42

Bullen por el pueblo de los solos
las amplias multitudes, el silencio
tumultuoso de los idos, las sombras
de aquellos que nos fueron
un hito principal en nuestras vidas.

.

41


41

Algo que aún no logro ubicar
se enreda en mis ideas en estos tiempos
de humedad y de cristales
en mi paisaje.

.

jueves, 13 de diciembre de 2018

40


40

Que la noche se aposente en tus sueños
amablemente, que luzca mi faro en tu costa,
que te eviten mis señales un naufragio,
que las horas acontezcan dulces en tus pupilas,
que relumbren mis jazmines en tus umbrías,
que transiten como seda mis dedos por tus hombros,
que mis besos te sucedan cálidos en los labios,
que resulte un presente en carne viva
mi mañana en tu mañana.

.

39


39

Cuántos corazones [funcionantes]
a mil revoluciones habría de tener
para quererte. Dime tú,
mujer, que me conmina
al deseo, dime, qué ritmo
habría de alcanzar
para amarte 
como Dios manda.

.

38


38

Dónde estás cuando estoy
pensando en dónde estás. Donde lates
cuando pienso en tus latidos. Dónde
tus recuerdos si soy yo el que te recuerda.
¿Dónde, amor, tus pensamientos
si te pienso?


.

37


37

EL día somnoliento entre grises, la tarde
suicidada tan temprano, el  crepúsculo que brota
con sus rojos y sus genistas y el ruido
que acontece en la ciudad que se mitiga
y todo, con sus adláteres,
conformando con sus hilos
el misterio de mi sueño.

.

martes, 11 de diciembre de 2018

36


36

Hay noches, como esta noche
nacida de un crepúsculo benigno
rebosante de dorados y genistas,
de naranjas y ocres brillantes
en los cielos
hasta alzarse las sombras luminosas
de todas las galaxias
ante mis ojos.
Hay noches, amor,
como esta noche, como todas las noches,
en que quisiera habitar
los sueños que tú habitas.


.

35


35

Rompen las olas de mi océano sumiso
en la playa sosegada de este sur
cargado de desdichas. Rompen las olas
dócilmente
con un leve rugido de bestia adormecida,
con la furia sedosa del monstruo
que aguardara a que de nuevo
los dioses le ordenen que retome
el ritmo habitual de sus latidos.


.

34


34

Se oxidan las flores del jazmín
que descansan del otoño en la tapia,
se desnutren con los fríos,
se tiritan con el aire ventoso
del Levante,
se disuelven sus aromas
hasta cuándo…
Hasta cuándo la desdicha del hambre
en su savia.

.

33


33

En cualquier momento, a cualquier
hora y en cualquier sitio,
podría concretarse
muestra meticulosa propensión
a la nada.

.

lunes, 10 de diciembre de 2018

32


32

No tengo mañanas que ofrecerte,
ni domingos paseando por la calle
Real de cualquier pueblo, ni tengo
flores de jazmín para una tarde
de besos en el parque, ni un siglo
para hacer de los tedios una aventura.
No tengo paraísos que decoren
el paisaje de tus páramos ni tengo
galaxias que rubriquen una noche
interminable. No tengo, amor,
nada de eso
sino todo
lo que quieras
que soñemos.

.

31


31

Aún hoy,
pese a los fríos que comienzan
a brillar desde los montes,
se aquieta la hermosa
salamandra
en el borde cenital
del mediodía.

.

30


30

Titilan abajo,
tras las lomas y las lagunas,
los cirios encendidos
de un pueblo
terriblemente
abandonado
a su suerte
por los suyos.

.

29


29

Ahora, a saber el motivo,
pienso
en la divina perfección
de un colibrí.

¡No te rías!

.

domingo, 9 de diciembre de 2018

28


28

Pétalos de luz de grana y bruma,
canción de un crepúsculo que va
desde el cenit de una estrella
hasta su ocaso
haciendo de su ritmo
terminal
una belleza.

.


27


27

La mar inmensa que ahora late
bullicios en el rompiente
y ese desbocarse de las olas
por mis venas
como un vértigo vital
que reconoce
que tengo un corazón
que se  pronuncia.


.

26


26

Aún recuerdo
las cortas noches de Tunicia
entre la antigua hermosura
de Cartago
y la mar que revivía
de la Historia.

.

25


25

Sientes la levedad del  suceso.
Ha vivido una primavera y su estío
ahíto de colores
y ahora
la palidez de sus pétalos
resplandece de  pobrezas
en un rincón sin nombre.

.

24


24

Suena en la noche
el disparo de una luz
que gira cadenciosa.
Quién orienta a quien
en esta turbulencia
que anuncia
mi naufragio

.

23


23

Olvidado de todos
fue recuperando la memoria
para conocerse a sí mismo.

.

22


22

Que huyan los monstruos que rebrotan
cada tarde de domingo en mi memoria.
Que retomen las calandrias sus rutinas,
que florezcan de nuevo los jazmines.
Que me dejen perdido en este mundo
hecho a los solos que yo soy.
.

21


21

Bajo este tinte de sombras
y de distancias, de fríos
que simulan gravedades,
desconozco en el otoño
dónde habitan
las luciérnagas, los honestos,
las libélulas.


.

sábado, 8 de diciembre de 2018

20


20

No es el momento oportuno,
creo,
para rondar las  horas
con un Leonard Cohen triste
siguiéndome los pasos.

.

19


19

El vino se asemeja, 
a veces, al veneno,
quizás lentamente surque
el torrente de la sangre
hasta distorsionar el latido.
A dosis indistintas
también
simule la ebriedad
que embarga a los sueños
y cuando el corazón se anega
de  su virtuosidad onírica
perturbe la conciencia
con sus arcoíris glaucos.

.

18


18

Recuento las estrellas
de esta noche cursi.
También el cielo está
cursimente cristalino. 
No hay Luna.
Alguien ha amputado su luz
de esta noche acre.

.

17


17

Ele… mira distante al futuro,
creo que cree
que todo está en un orden
aceptablemente bueno.
Dios aprieta
pero no ahoga,
masculla
mientras se  evade
a un lugar impreciso.

.

16


16

De la noche que ansía
adentrarse
en el enigma del ser
quiero yo
la ternura infinita
que de ti presiento.

.

15


15

Búscote insistente
desde los inicios del todo
hasta este instante de luz
en que por fin te hallo.
He de descansar
entre la inquietud por ser
un siempre absoluto
hasta que
definitivamente
sea
exactamente nada.

.

14


14

Del bosque se augura
el crujido del Levante
en sus entrañas.
Silba insistente
con una levedad de seda
hasta parecer sumiso.

.

13


13

Dónde
el punto inicial
de lo que tal vez se acaba.
En qué momento la luz
surgió
para alumbrar el norte
hasta sucumbir en las sombras.
De qué ángel
entre sus plumajes dorados
resplandeció esto
que se auguraba feliz.

.

martes, 4 de diciembre de 2018

12


12

De qué escribir-te
si el sonido anhela resguardar su alma
en cualquier rincón perdido.
De qué hablar-te
si apenas el discurso
percute en tus tímpanos
turbio y distante
como la eclosión de la bruma
cuando más te deseo.

.

11


11

Vivírite como una azolea mutante,
pandeísmo absorto en la mar de los dioses
que jamás perduforma.

Tienes tú el talismán en las manos
de amante impiadosa. Aplica
la pócima de tus labios ebrios
para sanarme por fin
de mi dislexia lasciva.

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10


10

Cuidad lo que tenéis, idiotas,
solo somos poseedores
de un cuerpo. El cuerpo sanguíneo
que sobrevive al pecado
miserable de la vida
hasta que esta se acaba.

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9


9

Sobre la liquidez de la noche
sopla un ladrido vagabundo
que conmueve al silencio.

¡Dime tú 
que la soledad proclamas
cómo amanecer a otro día
sin que la noche te absorba!

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